
Pedro León Torres Arriechi
Msc Luis Mora Santana

La vida de los seres humanos sólo trasciende de manera positiva cuando los esfuerzos que se realizan proponen una ofrenda a la sociedad. Eso hizo Pedro León Torres Arriechi, un hombre que hipotecó su tranquilidad y hasta los bienes de su familia para ponerla al servicio de todos los venezolanos. Con escasos 24 años ya era hecho preso por defender la causa patriótica. Desde el mismo momento en que se plantea la emancipación se alistó para participar como soldado, cuando apenas salía de la etapa adolescente, cuando pudo quedarse administrando las posesiones familiares que tenía en la población de Arenales. Eso es admirable, y es lo que en este momento debe impulsar a seguir su ejemplo. Fue soldado disciplinado de los ejércitos patriotas, luchando al mando del General Rafael Urdaneta, a quien acompañó en la Nueva Granada. Participó, asimismo, en la Expedición de los Cayos, y con el General Manuel Carlos Piar, en la Campaña de Oriente. En Guayana entregó todo su esfuerzo para la victoria de San Félix en 1816, uno de los más significativos combatientes de aquella gesta por su arrojo y valentía. El General Piar dice de él: "A Torres, primero que a otro para General; es un muchacho a quien se le debe mucho en el triunfo de ayer", refiriéndose a la Batalla de San Félix y al grado de General de Brigada al que fue ascendido.
Esos episodios históricos hay que recordarlos, se deben expresar ante las generaciones que se asoman a la vida, porque es necesario que nuestro pueblo valore el significado de la palabra patria, de lo que significa ser patriota. Marcharse del terruño nativo a otros lugares, dejando la tranquilidad del hogar y enfrentar cárcel y destierro no es tarea fácil. Enfrentar al enemigo, sin saber si se sale bien librado es riesgos o, sobre todo cuando lo que se expone es la vida. Eso lo vivió el General Pedro León Torres. Y aún más, ya lograda la Independencia de Venezuela, marchó a la Nueva Granada, hoy Colombia, a dar a los hermanos de esas tierras, libertad, embestido del grado de General de Brigada que lo ponía en posición privilegiada en el combate. Sin embargo, enfrentó cuerpo a cuerpo al ejército realista en Bomboná, aquel 07 de abril de 1822, del cual algún impuse con el propio Libertador lo llevó a expresar que lucharía por la patria aunque fuera como el último de sus soldados. No se conformó Torres por la libertad de Venezuela y fue a entregar su vida por la de los pueblos hermanos de Colombia. Allí consiguió la muerte. Las heridas que recibió lo llevaron a permanecer en el poblado de Yacuanquer, sitio próximo a las laderas de Bomboná por varios meses hasta que el 22 de agosto de 1822 expiró la vida de uno de nuestros coterráneos más queridos.
Pedro León Torres no sólo representó al combatiente patriota, sino que presenta una posición de unidad familiar. Los hermanos Torres o De la Torre, como originalmente se apellidaba su familia, nombre que cambiaron "para acreditar su firme adhesión a los principios igualitario s", es un ejemplo de valentía y de entrega. De esa apreciación se desprende el compromiso social que motivó la adhesión de los Torres a la Independencia. La familia entregó la vida de siete de sus más caros hijos: comandante Acisclo Torres (1783), Teniente Coronel Bruno Torres (1785), Coronel Francisco del Rosario Torres (1790), Capitán Miguel María Torres (1793), Soldado Bernardino Torres (1796), Soldado Juan Bautista Torres (1798). Así como sus hermanas, Manuela, Maria de la Concepción y María de los Reyes Torres. Es justicia expresar que las hermanas Torres Arriechi mostraron gran apego a la causa patriota y con su carácter mantuvieron muy en alto el nombre de su familia en momentos en que la vida de la república era solo una ilusión. Se encargaron de la administración de las pocas posesiones que les quedaron y a resistir el acecho de las tropas realistas que les acosaban. Destacar lo que refiere el General Daniel O'leary en sus Memorias, en el momento en que el Libertador pasó por Carora en agosto de 1821 y fue recibido por la ciudad entera. Las hermanas Torres participaron en la celebración de bienvenida en la cual se brindó, entre otras cosas, con resbaladera, bebida tradicional caroreña y la cual supuestamente indispuso al Libertador del esto mago. Esa situación provocó un reclamo aireado del General Juan José Flores a las damas por un supuesto atentado, a lo que respondieron con fuerza alegando que no harían tal cosa contra el Padre de la Patria, cuando la propia sangre de la familia la había entregado por la causa libertaria, y darían más esfuerzo si era necesario. El propio Libertador intervino y recriminó a Flores y exaltó la valentía de las hermanas Torres.
Pedro León Torres había nacido el 25 de Junio de 1788, hijo de Francisco José de la Torre y Juana Francisca Arrieche. No quiero dilucidar sobre lugar de nacimiento de Pedro León Torres. Eso ha sido largamente debatido y basta con saber que toda la tierra que hoy pisamos desde Puente Palma hasta San Pablo y desde la serranía de Baragua hasta el páramo de Jabón, es tierra que honra el nombre de unos de los hombres más esclarecidos que haya dado nuestra patria. Eso reivindica este pueblo y realza a su gente. Celebremos con júbilo y alborozo el acontecimiento natal, celebremos que Pedro León Torres es emblema de la nacionalidad.
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